Milagros corre sin rumbo, en su mente piensa en Ivy la pequeña hada, se había vuelto su amiga, pero donde estaría ahora, está cansada cuando un gran lobo de pelaje gris salta quedando frente a ella, los latidos del corazón de Milagros se pueden sentir muy rápidos, siente miedo jamás había visto un lobo tan grande.
Los ojos amarillos del lobo gris la asustan, son aterradores, su mirada está fija en ella, la olfatea y hace como un gesto extraño, mientras el lobo gira su cabeza a un hombre que se acerca a ella, la toma del brazo y la lleva casi arrastras.
--- ¿qué haces?, me duele,--- Milagros protesta
Caminan por un sendero llegando a un gran castillo, era majestuoso, la maravillosa construcción solo la había visto en libros, queda admirada de lo hermoso que es, pero es llevada por una puerta lateral, a una mazmorra ese horrible lugar se podía sentir el olor a humedad, daba miedo.
En ella se puede percibir el miedo que siente, cuando es arrojada una celda, húmeda, el colchón en el piso roto y sucio, el lugar es frío, sin luz, se puede oler a sangre y otros olores que no puede descifrar sus ganas de vomitar invaden su cuerpo.
Busca donde vomitar, pero no encuentra donde, así que en un rincón vomita todo lo que le queda en estómago, no era mucho lo que había comido, solo unas fresas y otras frutas que Ivy le dio.
Piensa en porque su curiosidad pudo más que los consejos de Ivy que le pedía que no se alejara del valle, sus lágrimas corren por su rostro, mientras se acurruca en un rincón de la mugrosa celda, no sabe cuando se quedó dormida.
Un fuerte golpe en los barrotes de la celda la despierta. --- oye tú come,---- el hombre le tira un trozo de pan y deja en el piso un pocillo con agua o algo similar.
Milagros mira el trozo de pan con hongos en sus manos, el hombre la mira y se ríe de ella,--- más te vale que comas porque no tendrás otra cosa,---
Ella suspira mirando el trozo de pan, por más hambre que tenga no se anima a comer eso que le han traído, vuelve a su rincón mientras se sienta acurrucada, se abraza de sus piernas y pone su cabeza ahí.
En el gran salón del castillo, está el rey lobo con una de sus amantes.
--- Mi señor hemos encontrado a un desconocido en la frontera, --- dice Hansen mirando a la mujer que está con su rey
--- otra vez esos demonios en mis territorios,--- gruñe Magnus
--- no lo creo, su aroma es diferente, tampoco huele a los malditos de los brujos,--- responde Hansen
eso llana la atención del rey de los lobos, que se para y la mujer en sus piernas cae al piso, su rostro refleja molestia, mira al beta con cara de fastidio.
--- ¿dónde está?,--- pregunta Magnus a su beta
--- en las mazmorras,--- responde el beta que mira a la mujer en el piso
--- vamos,--- dice el rey lobo
ambos hombres caminan a las mazmorras, bajan por unas escaleras, llegando a las celdas oscuras, cuando un aroma llega a Magnus, se para en su sitio mirando a su alrededor.
--- ¿sucede algo Magnus?,--- pregunta Hansen mirando de manera extraña a su amigo
--- No, sigamos,--- dice Magnus
A medida que se acercan a la celda, el aroma que desprende es más inconfundible que empieza a nublar los sentidos de Magnus y su lobo Sigfried quiere salir, al estar frente a la celda el aroma es inconfundible, limón, con mandarina y notas de almendras y ámbar hacen que su lobo enloquezca y quiera salir a reclamar a su destinada.
Magnus trata de controlar a Sigfried que quiere salir, ese aroma fresco lo seduce de una manera que jamás había pensado, todo su ser quiere ir a abrazar a esa mujer que se ve pequeña en ese sitio, todo mugroso y mal oliente.
Cuando esos hermosos ojos color café lo miran, están rojos por el llanto, Magnus solo quiere ir y tomarla en sus brazos, la mujer se ve pequeña, como la diosa luna le pudo dar a una mujer tan pequeña como su compañera de vida, un gruñido sale de él, asustando aún más a Milagros que tiembla del miedo.
Los ojos negros de Magnus se mezclan con el amarillo de su lobo una combinación que aterra a quien los ve, Magnus puede oler el miedo que sale de la pequeña mujer y eso le molesta, como su compañera puede tener miedo, como no puede sentir, eso piensa Magnus mientras la mira fijamente a sus ojos, trata de ver algo en ella, pero aún no sabe que es, cuando Sigfried está por tomar el control Magnus cierra sus ojos aspirando el delicioso aroma de la mujer gira su cuerpo y ordena....
---- QUE NADIE LA TOQUE,---- dice Magnus saliendo de las mazmorras rápidamente, dejando a su beta y al guardia desconcertados, el beta la vuelve a mirar y no percibe nada en ella, solo ese extraño olor que sale de ella, pero no sabe que es.
Al llegar a su habitación, el rey lobo ve a la loba desnuda en su cama, la mira y camina hacia ella, la toma con fuerza, salvajismo, sin delicadeza, el lobo solo quiere saciar sus ganas, el sexo salvaje sin control, la loba gime en sus brazos mientras el rey lobo embiste salvajemente.
Cuando termina hecha a la loba de su habitación, dejar que se vista, --- VETE!!!!!,---
La mujer no entiende por qué la corre de esa manera, pero la voz de Magnus mezclada con la de su lobo da miedo a la loba que sale rápidamente de la habitación con su ropa en sus manos, los guardias la miran, ella furiosa baja las escaleras a las habitaciones de servicio.
Magnus acostado en su cama trata de cerrar sus ojos al hacerlo, solo puede ver esos ojos café, con lágrimas y un tono rojo en ellos, siente dolor en su pecho.
Sigfried gruñe de furia, --- ES NUESTRA, RECLÁMALA QUIERO A MIS CACHORROS Y ELLA ES LA ÚNICA QUE PUEDE DARNOS CACHORROS,---
--- La viste es pequeña, ¿cómo esa mujer podrá soportarnos?,--- responde Magnus
--- La diosa nos la dio como nuestra pareja, ella podrá, la quiero a ellas,---- dice Sigfried
Magnus suspira y termina la conexión con su lobo mientras piensa en las palabras de su lobo, toda la noche estuvo despierto pensando en la mujer, ese aroma es delicioso que lo seduce, lo vuelve loco, solo la quiere tener bajo suyo gimiendo de placer esos hermosos ojos café, ese aroma que lo vuelve loco y lo llena de paz a la vez, suspira, mirando la luna desde su balcón sin saber qué hacer.
La noche es muy fría, Milagros tiembla del frío, su cuerpo no resiste más, poco a poco se queda dormida, mientras su cuerpo empieza a temblar.
Hansen va a las celdas y ve que la mujer tiembla, ordena que abran la celda, se acerca a ella al tocarla, nota que su cuerpo está muy caliente, algo dentro de él, hace que la tome en sus brazos y la saque de la celda la lleva a la enfermería y ordena al médico que la revise.
--- beta ¿quién es?,--- pregunta el médico
--- solo atiéndela,--- dice Hansen
El médico empieza a revisarla, cuando nota que todo en esa mujer es diferente, jamás había atendido a alguien como ella, su cuerpo se nota que es frágil, suspira mientras la revisa bajo la atenta mirada de Hansen.
El médico va a su biblioteca y saca un viejo libro lo empieza a leer, Hansen lo mira.
--- ¿qué haces?,--- pregunta Hansen muy serio
--- es humana, hace muchos siglos no veía a un humano,--- responde el médico
----¿QUÉ HAS DICHO?,--- pregunta Hansen
Antes de salir de la enfermería, Hansen mira al médico,--- Nadie puede saber nada de ella,---