19 El Fantasma en la Máquina Era sorprendente que un grupo de notorios ateos, escépticos incurables, fueran en busca de un Dios. Cuando le abrí este pensamiento al burócrata, me respondió con una broma. "Es imposible encontrar a Dios sin rechazarlo. Pero en cualquier caso, cuando los ateos lo encuentren, será más fiable que el Dios que los religiosos nos ponen delante". ¿Cómo describir el paisaje que encontramos cuando entramos por la puerta del llamado laboratorio, que parecía un depósito de cadáveres, bajo un gran hospital, casi siete pisos bajo tierra? El embajador del país árabe iba delante de nosotros, conteniendo a duras penas su emoción. Nosotros le seguíamos. El burócrata dijo que el coste de todo el proyecto salía del bolsillo del rey. Estaba dispuesto a dar mucho más. Porqu

