Pov: Patrick Martin. Corro la silla para que se siente y no deja de observar a detalle. Cuando arrimo la silla antes de que me incorpore de mi posición, me estira del saco acercándome a ella. Con sus manos va a mis oídos. —¿Qué haces? —me río. —Estoy comprobando que no haya nadie diciéndote por micrófono lo que tienes que hacer. Me abres la puerta del auto, me traes chocolate, me corres la silla. ¿Será que eres real o eres otro hombre disfrazado del tonto de Patrick? —abro mi boca ofendido. —¡Eso fue muy cruel! ¿Por qué piensas que yo no puedo ser así?—con mi dedo índice y pulgar aprieto su mentón y la suelto acomodándome en mi silla frente a la suya. —Me baso en experiencias, conste, tú no eres así, por eso me parece muy extraño que actúes así. No es tu estilo —ruedo los ojos.

