Tokio

1354 Palabras
Veía todo borroso, la cabeza me dolía, quería saber qué había pasado, casi ni podía hablar, la doctora se dió cuenta de eso y comenzó a explicar: _ Bien Robert, mucho gusto, soy la doctora Samantha, jefe del Departamento Médico de Pesadillas. Estamos aquí porque tuviste una pesadilla Categoría 2, pesadillas como esta no habían sucedido desde la tragedia en Litost 45, ya tu pesadilla fue extraída y descifrada, están tras la búsqueda de la nave. _ ¿Categoría 2?_ Pregunté. _ ¿No te explicaron eso al extraer tu primera pesadilla?_ Me preguntó una enfermera ahí junto a la doctora. _ Para serles sinceros, no fueron muy expresivos... _ Típico. Te explicamos. Normalmente son tres categorías en las pesadillas. Categoría 3: es donde las pesadillas son más complicadas de descifrar, tanto el tiempo, como su significado pueden ser inciertos, esa fue tu primera pesadilla. Categoría 2: las pesadillas se muestran más explícitas, tanto lugares, fechas, acontecimientos, casi todos los detalles, como esta segunda que tuviste, los Detectives logran dar con la nave pueden salvar gente. Y viene la categoría 1: son las que se cumplen en su totalidad en el transcurso de horas, o pueden ocurrir segundos después de haber tenido la pesadilla. _ ¿Es normal tener dos pesadillas tan frecuentes?_ Pregunté, las mujeres se veían confiables. _ No es normal. Ese fenómeno no había ocurrido desde... _ Nunca_ Completó la doctora, cortando las palabras de la enfermera. Me dió más miedo aquello. _ ¿Qué harán conmigo ahora? _ Pues, seguirás con tu itinerario, ya estás en Tokio, no debes perder tus oportunidades aquí, lo que sí harán es monitorearte constantemente, eso es por tu seguridad y la de los ciudadanos.  _ Todo fue tan real, yo estaba... Fuí interrumpido bruscamente por la enfermera, ella tapó mi boca de inmediato: _ No puedes decir nada ni de esta ni de la primera pesadilla, lo sabes.  _ Es que esta la veo muy real, no creo que haya sido una pesadilla, aún siento los golpes en mi cuerpo y los gritos en mis oídos... _ Shhh. Okey. No hables más. Levántate y disfruta de la ciudad_ Concluyó la doctora. Me encontraba en la enfermería del nave puerto de Tokio. Eso lo descubrí al salir. Un hombre se acercó a mí muy amable, se sonrió conmigo y me dijo que había sido enviado por el señor Toshiro Katamoto, a donde yo me dirigía. El hombre tomó mi equipaje y salimos del Nave Puerto, uno de los más grandes del mundo. Afuera nos esperaba un vehículo muy elegante por cierto, otro hombre nos recibió ahí abriendo la puerta del vehículo, pero mis ojos, y todos mis sentidos se concentraron en aquella avenida afuera del Nave Puerto, era cierto todo aquello que veía en la televisión, "la ciudad que toca el cielo", ese era el slogan de j***n. Los rascacielos, esos edificios altísimos con forma geométricas casi imposibles de creer. Sobre nosotros se veían líneas por donde transitaba cientos de vehículos, una línea sobre la otra y sobre la otra y sobre la otra, hasta lo más alto, aquí abajo se veían vehículos automotores como motos y bicicletas con formas y colores variadas, además de ciertos de personas que caminaban por esas zonas más pegadas al suelo. Las fachadas de los rascacielos eran gigantescas pantallas que anunciaban publicidad en brillantes colores. En las avenidas se veían hologramas publicitarios. Todo tipo de tiendas, restaurantes y muchas cosas más galantonaban esas calles, esa ciudad, demás está decir que los ruidos generados por el desborde de publicidad y todas aquellas personas era ensordecedor, pero al entrar al vehículo todo quedó en un silencio tranquilizador, sólo se podía escuchar una suave música de la Sinfónica Nacional de Tokio. El auto era autómata, así que subió sólo hasta unirse a la línea tres y partir con rumbo a la casa del señor Katamoto. A pesar de todo aquel esplendor tecnológico, mi mente seguía concentrada en mi nueva pesadilla, la que fue tan real, he pensado en que al estar instalado bien sea en casa de este señor o en un hotel, visitaré a un psicólogo, he escuchado que en j***n existen buenos profesionales en la materia, no tantos como los de la India quienes han descifrado grandes misterios de la mente, pero si hay buenos psicólogos aquí, ya que esa pesadilla no me pareció muy normal.  Los hombres que me llevaban en el carro no eran muy conversadores, sólo veían a través del parabrisas y escuchaban instrucciones por sus auriculares. De pronto, la música fue interrumpida por una mujer que daba las noticias, todas las ventanas y el parabrisas eran ahora televisores, la mujer decía: _ "Tenemos información de la detective en jefe del DMP Emma Thasher, ella nos hablará referente a lo ocurrido con el vuelo 200 que partió esta mañana del Nave Puerto de México. Cuéntenos detective, ¿Qué ocurrió? _ No pudimos dar con el paradero de la nave, perdimos total rastro en la Zona Restringida, así que el último informe que podemos dar es que la nave y sus tripulantes han desaparecido, con el dolor de decir que las posibilidades de que exista algún sobreviviente es nula, las investigaciones quedan concluidas. _ Detective Thasher, si ya tenían la pesadilla en sus manos, ¿Por qué no impidieron la tragedia?  _ La pesadilla era muy larga y no pudimos extraerla toda, sólo la parte desde el inicio hasta donde la nave cae a la Zona Restringida..." _ ¿Qué?_ Dije. _"¿Existe la posibilidad de que el Apriori entre en peligro debido a los Raptores? _ Sí, pero estamos poniendo el máximo esfuerzo para protegerlo..." Estaba tan concentrado en las noticias que ya habíamos llegado a la casa del señor Katamoto. _ Llegamos_ Dijo uno de los hombres. Abrieron la puerta del auto invitandome a bajar. Esperaban en la entrada de la casa un hombre joven en apariencia, color de piel marrona y expresión alegre, venía a mí con los brazos abiertos, supuse que era el señor Katamoto, sólo el nombre era japonés.  _ ¡Bienvenido! ¿Qué tal tu viaje?... Si, ya lo sé, estuvo todo muy movido, ¿No?. No todos los días tenemos a un Apriori que tiene dos pesadillas en horas. Mucho gusto, soy Toshiro.  _ Un placer, yo soy Robert.  _ Venga, entremos, aquí afuera hace mucho calor, estos veranos son muy calientes, puedes creerlo; 45 grados, el año pasado llegamos a casi 50 grados, gracias a nuestra tecnología las ciudades fueron protegidas... El joven hablaba y hablaba, tal vez por la emoción de tener en su mansión a un Apriori, pero mi cabeza estaba pensando en lo que había escuchado en las noticias, la nave sí se estrelló y mi pesadilla no fue extraída del todo, y no sólo eso, existe la posibilidad de que me secuestren los Raptores y eso me pone más nervioso. _ Podemos ir al taller si así lo deseas. Me propuso el hombre, en otras circunstancias hubiera dicho que si, pero justo en este momento solo quiero que mi mente descanse y así ordenar un poco mis prioridades.  _ Estoy muy cansado, me gustaría dormir un poco_ Le dijo. El hombre puso cara de decepción y me dijo: _ Bien... Te llevaré a tu habitación, todavía queda tiempo, una nave estrellada en la Zona Restringida no significa nada, podemos esperar. Me parecía que lo que dijo lo hizo con propósito, pero eso no logró persuadirme porque realmente me conseguía agotado. El hombre me llevó a una habitación, no la detallé mucho, sólo quería dormir, mis párpados se cerraban solos, caí en la cama y antes de apagarme le dije: _ Debe protegerme mientras duermo, los Raptores querrán secuestrarme. _ ¿Por qué?_ Preguntó el hombre. _ Todavía queda la parte más interesante de la pesadilla en mi cabeza. Vi como el hombre peló sus ojos casi saliéndoles de sus órbitas y escuché a penas cuando ordenó lo siguiente: _ Aprisa, traigan el extractor de pesadilla. No sé qué pasaba conmigo, el sueño que tenía era incontrolable, solo me dormí, y eso me dió más miedo.
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