Además, aunque no fuera bueno en eso… definitivamente sería mejor que alguien ignorante como ella, ¿verdad? Las comisuras de los labios de Eduard se curvaron ante sus halagos. —Muy bien. Tú serás la directora ejecutiva "aparente" del Grupo Rivers. Yo seré tu respaldo. —¡Está bien, trato hecho! Tras esas palabras, Zoé soltó un largo suspiro de alivio. Pero… Miró a David, que seguía sonriendo con amabilidad. —¿Qué se supone que debo hacer ahora? —Sígalos a la oficina para la inspección —respondió David. La voz de Eduard sonó con indiferencia desde el teléfono: —Ya que no puedes deshacerte del título de directora ejecutiva, ¿por qué no lo tomas como una experiencia? Zoé frunció el ceño. Tiene razón. Esa era una oportunidad que mucha gente desearía y que casi nadie tendría. ¿Por qu

