POV Santiago
Las sirenas de la policía ahora se escuchan lejanas y lo único que escucho cerca es el llanto de mi bebe.
No puedo mover el cuello siento mucho dolor en esa zona y en el estómago. Con mi brazo saco a Kelly de detrás mio y veo las lagrimitas en sus ojos.
— ¡Todo está bien amor! — digo meciéndola como puedo hasta que ella se tranquiliza.
— Se-ñor — dice ¡Mario! Pensé que estaba muerto, él recibió varios disparos.
— No te muevas Mario, saldremos de esta juntos, Dylan no debe tardar — respondí. A los 3 minutos mi seguridad llegó y nos sacaron del auto rápidamente.
— Señor estamos lejos del hospital, sería mejor buscar algo en esta zona — dijo y yo asentí con la cabeza.
— Llama a la casa, que refuercen la seguridad. Esto fue claramente un ataque, no quiero que algo le pase a mi mujer. Nadie sale o entra sin mi autorización o la tuya — dije y cerré los ojos tratando de canalizar el dolor.
Quería dejarme llevar por esa fuerza que me impulsaba a la inconsciencia pero no podía, tenía que tratar de mantenerme despierto por Kelly.
— ¡Ayuda! ¡Ayuda! — gritó mi seguridad cuando llegamos y pronto nos ingresaron en camillas. Cierro los ojos por un momento pero luego los vuelvo a abrir de golpe.
— ¡Kelly! ¿Dónde está Kelly? — pregunto y veo como una doctora de cabello n***o voltea y con su dedo sobre sus labios me hace una señal de silencio, ella tiene en sus brazos a mi bebé.
Subo la vista por su rostro y veo unos hermosos ojos azules, eso fue lo último que vi antes de dejarme caer en la oscuridad.
Horas después …
Abro los ojos y me encuentro a Dylan a mi lado.
— Dylan, ¿Dónde está Kelly? — pregunté
— Una doctora está con ella, Kelly estaba muy asustada, pero ahora está bien, le pediré que la traiga — dijo abriendo la puerta.
— Espera, ¿cómo está Mario? — pregunté
— Se recuperará señor, ahora está un poco delicado — respondió — Traeré a Kelly para que se sienta tranquilo — Asentí con la cabeza, lo único que quería es estar cerca de mi bebé.
— ¡Hola! — dijo la doctora que vi antes cargando a Kelly asomándose por la ventana con una sonrisa.
— Hola, ¿dónde está mi hija? — pregunté y vi como se acercaba a mi. Era una doctora muy linda.
— La traeré cuando se levante, ella está durmiendo al lado de mi bebé, no las quiero despertar a ambas — dijo pero no me convencía.
— Lo lamento pero después de lo que pasó no confío en nadie con mi hija — respondí desconfiado.
— Entiendo pero mire — dijo y se acercó a mí mostrándome su celular — Ella es mi bebé, se llama Lucy. Siempre tarda mucho en dormir pero las dos se acomodaron juntas, si muevo a su hija la mía también se levantará — Dijo mostrándome una fotografía.
Veía a mi bebé al costado de su hija las dos entrelazaron su bracitos, si iba a ser difícil separarlas.
— Si está trabajando ¿Como tiene a su hija aquí? — pregunté
— Mi suegra me la trajo, ella tuvo una emergencia y yo pedí permiso para irme pero luego ustedes llegaron y vi a su seguridad cargando a su bebe, así que la tomé en mis brazos para tranquilizarla — dijo con mucha dulzura.
— Entonces quien debe agradecer soy yo — dije pero negó con la cabeza sonriendo nuevamente.
— Solo hacía mi trabajo, tiene una bebé muy linda. Se quedó dormida rápidamente.
— Si Kelly es muy tranquila, ¿Usted es pediatra? ¿La podría revisar? Salíamos del doctor cuando pasó el atentado, ella tenía fiebre — dije.
— Ella está bien, no se preocupe y si soy pediatra. Me encantan los niños.
— Su bebé es del mismo tamaño que mi hija, ¿Cuánto tiempo tiene? — pregunté
— Casi 5 meses, es una bebé grande no quería salir de la barriga, se pasó las 40 semanas — dijo sonriendo.
Vi un brillo en sus ojos cuando hablaba de su bebé que nunca había visto en Ali. ¡Ali! Necesito saber cómo está ella.
— ¿Puede llamar a mi seguridad? — pregunté
— Oh si claro, apenas se despierten las niñas traeré a su hija, espero se recupere pronto — dijo la doctora saliendo del consultorio.
— Dylan ¿Sabes si Ali está bien? ¿Fueron a la casa o vieron algo raro? — pregunté.
— No señor, en la casa no hay nada raro, todo está bien. Lupe y la señora están a salvo — respondió.
— Está bien, que no le digan nada aun, no quiero preocuparla. Necesito que encuentren a los responsables pronto. Dame mi teléfono por favor.
He mandado un par de mensajes a algunos de mis amigos para que me ayuden a buscar a los responsables del atentado. Esto no se va a quedar así los voy a encontrar.
Ya han pasado dos horas y al fin tocan la puerta, veo un cabello n***o y pienso que es la doctora que vino temprano pero es una enfermera empujando una cuna donde está Kelly.
— Aquí está su bebé, ya se despertó y la doctora le dio de comer hace poco — respondió.
— ¿Y la doctora? — pregunté
— Tuvo una emergencia y se tuvo que ir — respondió. Estiré mis brazos cuando mi pequeña Kelly se sentó en la cuna y la encera la dejó en mi regazo.
— Muchas gracias — respondí y mandé un mensaje a Lupe para que la viniera a buscar.
POV Ali
Horas antes
No dejo de mirar el teléfono ¿De verdad Santiago y Kelly están muertos? Ya han pasado muchas horas desde que se fueron.
Trato de llamar al celular de Santiago pero suena apagado, y el de Mario lo mismo.
¡Es cierto, soy millonaria! ¿Qué hago? ¿Será muy pronto para irme a mi negocio? No quiero estar aquí ni un minuto más.
Me cambio rápidamente, vestido ajustado, tacones y labios rojos. ¡Excelente! Le mando un mensaje a Bryan para que nos veamos en mi club y salgo para decirle a los de seguridad que me lleven.
— Al Santino por favor — dije a uno de los de seguridad.
— No podemos salir por ahora señora, vuelva a la casa — respondió.
— ¡QUE! Si no me pueden llevar pediré un taxi — dije abriendo la aplicación en mi celular pero él lo tomó de mis manos y lo guardó en su bolsillo.
— Igualado. ¡Dámelo maldita esta! — dije golpeando su pecho pero no se movió.
— Vaya a su habitación si no quiere que la lleve a rastras — gruñó y yo tuve que retroceder.
— Dame mi teléfono y me iré — respondí y él lo puso en mi mano antes de cerrar el portón.
— Cuando vuelva Santiago lo echaré a la calle — grité y caminé de regreso a la casa.
Seguí llamando a Santiago y a Mario para disimular cuando vi que Lupe salió de su habitación.
— ¿Señora necesita algo? — preguntó
— Santiago y Mario aún no han vuelto. ¿Te dijeron que se quedaran por mucho tiempo en el hospital? — pregunté
— No pero creo que pasó algo. El señor me mandó a llamar para recoger a la niña Kelly, estoy yendo por ella ahora mismo — respondió pasando por mi lado.
— ¿Hablaste con Santiago? — pregunté
— No, Dylan me llamó, con permiso señora — dijo saliendo de la casa. Esperé un momento a que se fueran y empecé a llamar a Bryan, tampoco contestaba.
¿Entonces no murieron? ¿Todo esto por nada? Fui a mi habitación y me encerré, me cambié de ropa y me acosté en la cama. En medio de la noche escuché mi teléfono sonar, era Bryan contesté la llamada de inmediato.
— Ali, no digas nada de lo que pasó a nadie, tu marido está vivo. Me están buscando, debo irme por un tiempo. No vuelvas a llamar, cuando vuelva me comunicaré contigo — dijo cortando la llamada.
POV Ángel — una semana después
— Una semana ha pasado y no encontramos a los responsables — dije entrando a la habitación de Santiago.
Hoy finalmente le dan de alta y volverá a su casa. Se veía recuperado pero en sus ojos se veía una seriedad que no había visto antes.
— Así es — dijo mirando a la ventana — ¿Pudiste encontrar a la doctora? — preguntó
— Nada amigo, es como si se le hubiera tragado la tierra. Ese día pidió permiso porque su novio tuvo una emergencia y a los días presentó su renuncia y ya no volvió.
— Entiendo, bueno solo quería darle las gracias ya no importa. Vamos a casa, quiero ver a Kelly — dijo levantándose de la cama.
— Ali aún no me ha entregado los documentos del divorcio — dije.
— No será necesario. Después de lo que pasó, no creo que sea una buena idea alejarme de Ali, sería un blanco fácil y si alguien quiere hacerme daño lo hará a través de ella.
— ¿Estás seguro? — pregunté tratando de conectar con sus ojos pero él aún miraba hacia un punto lejano.
— Completamente. Vamos a casa, quiero estar con mi familia.