mientras mas comenten mas actualizo
Alex•|
Queria jalarme los cabellos y gritar de la desesperación, pero si lo hacía seguramente Adrián vendría corriendo y eso era lo último que quería
— Esto no puede ser verdad ¿¡Esto es una maldita broma cierto!?
— Calmate Alex, No es tan malo una vez que te acostumbras— dijo Mateo en un intento inútil de calmarme
— ¿No es tan malo? ¡¿No es tan malo? ¡Nos tratan como estúpidos bebés! Y-
— ¡¿Y que prefieres?!— mateo interrumpio— ¡te gustaría estar en la calle pasando hambré sin nadie que vea por ti! — grito perdiendo la compostura
— ... agh esto es una mierda— murmure al borde del llanto, no quería hacerlo si mi padre me viera ahora seguramente me daria una paliza para tener buenas razones para llorar
— Deja de comportarte como un niño Alex, ambos sabemos que esto es lo mejor para todos, no se que tipo de vida hayas tenido en tu pasado, pero ahora nada de eso volverá, y te aseguró que será muchísimo mejor estar aquí que con un hombre que te golpea y no valora lo que haces — dijo izan rompiendo el silencio
— ¡No te atreves a hablar así así mi padre!— comencé a sollozar y a sentir lágrimas escaparse de mis ojos, esto era muy estresante
— Nunca dije que estuviera hablando de tu padre— Al escuchar eso abri los ojos como platos, ¡mierda la habia cagado! sali corriendo del lugar, pero no alcancé a llegar muy lejos pues Adrián apareció y me tomó en brazos cosa que hizo que me alterará más
— ¡¡SUELTAME LOCO!! — A este punto ya estaba hecho un mar de llanto, ¡maldita sea! Esto era una mierda
— Hey, hey, ¿que pasa?, porque lloras amiguito— Adrián comenzó a mecerme en sus brazos en un intento de calmarme, me sentia tan vulnerable en ese momento asi que solo me deje hacer, hasta que poco a poco me fui clamando
—¿P-porque yo?— Murmure ya más calmado
— ¿A que te refieres?— Adrián me miro con cara de confusión, al parecer no sabía nada de lo que me pasaba, se veía en su cara preocupada
— ¿Porque me llevaron a mi y no a alguien más?— solloze sintiendo como el llanto queria volver a mi, ¡¿porque tenía que ser tan sencible en estos momentos?!
Adrián me miró con una mueca de tristeza, me acomodo mejor en sus brazos y me puso una frazada que cogio de la cuna encima, ¿En que momento habíamos llegado a la habitación?
— Tu vida no era la mejor Aly, Y no quieras mentir diciendo que si porque no lo era— mordi mi labio para tratar de no sontar mas sollozos, tal vez era verdad, mi vida nunca fue 100% Blanca, pero tampoco 100% negra... o al menos así me gustaba verlo— Ey... Esta bien si lloras cariño, nadie te juzgará — al parecer vio que estaba mordiendo mi labio pues con su dedo hizo que lo soltara y de un cajón sacó... Un chupete — Se que no te gusta, pero creo que al menos deberías darle una oportunidad— Negué rápidamente, pero al contrario de mi acción Adrián siguió acercando el objeto gomoso a mi boca. Cuando logró introducirlo me ordenó que lo chupara, lo mire no muy convencido pero acepté y comencé a hacerlo
No me agradaba del todo... Pero debía admitir que era relajante hasta cierto punto
Adrián me acomodo en su hombro cubriendome con la manta y comenzó a darme suaves palmaditas en el pañal cosa que hizo que me alarmara y me levantará de mi cómoda posición de inmediato
— Ey, tranquilo, sólo te arrullo para que puedas dormir un poco, ah sido un día agotador y debes estar cansado de tantas emociones
— Pero no quiero dormir— frunci el seño al escuchar mi propia voz distorsionada por el chupete, soñaba tan... Infantil
— Yo se que no Aly, pero debes hacerlo para no ser un bebé malhumorado — suspire y volvi a acomodarme en su hombro, solo espero que no confunda mi vulnerabilidad en estos momentos con el aceptar sus extraños tratos, no tengo fuerzas para resistirme así que sólo me queda aceptar todo, al menos por ahora
Nuevamente Adrián me arropo con la manta que era de color blanco con estampado de osos, esta era sumamente suave y calentita, me animaba a querer dormir
luego se empezo a pasear por toda la habitacion mientras tarareaba una canción de cuna. Su voz era profunda y suave, realmente me animaba a dormir
Luego empezo a dar palmaditas suaves nuevamente en mi pañal, No lo admitiría por que soy Alexis Ruiz, el chico más rudo del colegio Atenas y el más aclamado por las chicas, pero esto era muy relajante
Poco. Poco empecé a sentir mi ojos cada vez mas pesados hasta que finalmente escuché un "dulces suelos pequeño" por parte de Adrián antes de caer finalmente dormido