Siento como mi cara empieza a arder de los nervios. Esto definitivamente tiene que ser un sueño, un sueño muy largo. Espero que mi mama entre por el cuarto a despertarme pero el beso de Steven llega primero. Me aparto sin saber muy bien la razón. Me acomodo la camisa que llevo puesta sin saber bien que estoy acomodando. El ríe a lo que pongo una cara confusa. -No veo que es tan gracioso. -Nada –Niega mirando mis manos. Toma una de ellas inspeccionándola, solo que no me había dado cuenta que tenias unas manos tan tiernas, son increíblemente pequeñas –Pone cara de asombro como si nunca hubiera visto una mano en su vida. -Una de las razones de las que estas aquí es por mi cierto. Pienso por un momento si eso es una pregunta o una confirmación. -No tienes que contestarla, no ahora, dejem

