Creí que no me había portado tan mal en la gala, desperté con un leve dolor de cabeza cuando en eso vi un mensaje en mi celular era Emily: Parece que no puedes dejar de ser una total irreverente, ¡contrólate Serina! Tragué en seco, así que mi actitud también la había desagradado a ella, salí de mi habitación a tomar agua como un caballo con sed y a tratar de quitarme el malestar con un par de pastillas. Tuve que hacer un desayuno familiar para toda la prole antes de poder contestarle a mi amiga. Mi mamá me pidió ayuda con la remodelación de la habitación que compartía con mi padre, la cual estaba costeando gracias a las propinas que mi amiga le dio los días en que se estaba quedando aquí, iban a pintar las paredes de blanco hueso y poner muebles de madera barnizada. Mire la habitación

