Narrador Con respiración agitada, Tomás solo llevo su mano hasta su labio inferior, y después de limpiar la sangre que empezaba a salir del borde de este, observo a Aradia y a Ágatha, quien aún estaba asustada —No paso nada pequeña... Todo fue una confusión. Llegando hasta la niña que aún se mantenía en los brazos de su madre algo llorosa, el solo beso su cabecita, y después de abrazarla, se separó de ella cuando sintió que estaba más tranquilas. —Necesito que desalojen la propiedad... la fiesta finalizo... Despojandose del saco de su traje, este le ordenó a los hombres de seguridad de la mansión que corrieran a todos, y solo pasaron unos minutos cuando estos regresaron para notificar que la propiedad quedó despejada —Necesito saber ¿Cómo entro Herrera a la fiesta? ¡¿Quien carajos lo

