Bajo la esponja con jabón por su pecho. Toma mi mano cuando llegue a su abdomen. —No sigas —dice con su voz cargada de deseo—. Acompáñame —se levanta de la ducha. —Pax —digo un poco contrariada. —Nada amor, me toma por la cintura para llevarme con él. Me pone sobre su cuerpo aun con ropa. Me abraza fuerte. —Su no quieres no te voy a obligar pero necesito abrazarte, quedarme así contigo toda la noche. —Pero y tus padres? No vas a ir… —no termino de hablar. —Mi padre me dijo que el proceso para que le entreguen el cuerpo tardara algunos días. Así que él me avisara cuando vuelva con sus restos. —baja la mirada. —Tranquilo mi amor, no vas a estar solo. —me vuelve abrazar. —Creo que debes quitarte la ropa. Si no te la quitas, te vas a enfermar. —dice con una leve sonrisa. —Eres

