Jay.* Fruncí el ceño y miré mal a Liam, quien sólo se encogió en los hombros y desvió su mirada. Hace poco tiempo todo estaba bien, cambio y prometió cosas, lo admito quizás soy tonto al creerle pero todos merecemos una segunda oportunidad, incluso quien le ha hecho tanto daño a quien supuestamente ama. Suelto un suspiro al saber que ahora Leila sabe a qué se dedica Alex, creí que le había dicho ya, pero algo de do estoy seguro, es un completo idiota al no hablarle de ello. Se supone que es lo primordial, si son una pareja debe haber confianza, seguramente no leyó el libro. — Al parecer tendremos más problemas, Liam lo mejor será que te quedes junto a Alex, me encargaré de todo. — Dijo la chica de cabellera negra, mientas mostraba una sonrisa. Liam hizo una mueca y la ignoró caminando

