Jay.* Mantengo mi mirada desviada, en lo que siento como los ojos de Liam me grabó el cuerpo, esto es bastante incómodo, no quiero estar así frente a él. La peor parte es que estoy desnudo. - Acércate. - Ordenó estirando su brazo a mi dirección. Solo lo hice, sin protestar, no tengo nada que decir o quizás no quiero, pero no tengo la fuerza ni motivos para hacerlo. Me coloque frente a él, quién está sentado en el sofá. Su mano fue a mi brazo acariciándolo de manera suave. - No te tocó. - Afirmó bajando la vista a mi abdomen. Negué despacio, lo que hizo que soltará un suspiro, su mano rodeó mi cintura, se acercó a él y me hizo sentarme en su regazo. - Sabes te extrañé mucho hoy, sabía que el idiota te iba a cuidar bien, pero aún así me preocupaba. - Susurró besando mi hombro. Me

