Mi teléfono vibró en la mesa de noche, entre abrí los ojos, Calvin gruñó algo entre dientes y se colocó una almohada sobre el rostro para de alguna manera protestar. Me levanté y me acerqué rápidamente a la mesa de noche y giré los ojos al ver que era “Desconocido”. Estaba harta de que esta persona no parara de llamar, así que llenándome de valor contesté saliendo de la habitación diciendo con voz dura: — ¿Quién es? —Hola, Close —susurró, esa voz, esa forma de decir mi nombre me estremeció por completo. Era Héctor, mi ex, lo reconocería donde fuera. — ¿Qué es lo que quieres? —Dije— el trato fue que no nos volveríamos a hablar. No habíamos terminado en buenos términos, siempre discutíamos, siempre estábamos a la defensiva, nos hicimos mucho daño el uno al otro. —Tranquila, tranquila,

