Ha sido una noche bastante difícil para Carolina, hacía mucho tiempo que ella no pasaba una noche lejos de su esposo e hija; tan solo pudo dormir unas pocas horas, ya que en su cabeza solo replicaba una y otra vez los recuerdos con ellos. Desde el primer momento en el que la anunciaron como líder antinarcóticos no se ha tomado la molestia en pensar dedicarle tiempo a su familia, su trabajo lo ha llevado hasta la casa, el poco tiempo que pasa allí mantiene encerrada en la oficina. En medio de su encierro planea minuciosamente redadas de expendedores de droga, en especial busca la forma de adentrarse en los bares y casinos, tratando de buscar pistas para poder dar con los jefes de esta mafia. Sus investigaciones han sido arduas, pero aquellas personas a las que capturan prefieren ir a pri

