Días más tarde. Dante se encuentra en Venecia haciendo de sus negocios, allí todo le está fluyendo, ha dejado a Stefano a cargo de los negocios en su ausencia, o más bien los problemas, debido a que los ataques por parte de los hombres de Lorenzo no cesan. Mientras se recuesta en su bote no puede dejar de pensar en aquella mujer que ha dejado allí en aquella habitación encerrada; por más que quiere no logra sacar de su cabeza la mirada perfecta que hay en su rostro, sin hablar de sus atractivos labios. Mientras descansa recostado nota que la distancia se acerca un bote; de inmediato sus hombres se ponen alerta ante cualquier amenaza. El cual se acerca lo suficiente. —Señor se trata de Verónica —Dante se torna bastante molesto ante la presencia de aquella víbora. Atan los botes y sus h

