Fiorella se encuentra completamente desesperada y muy segura en que pronto su vida iba a terminar, nunca había estado tan segura de algo como de eso; la presencia de Tomasso era bastante diferente a la de Dante. Su frialdad la transmite con su respiración; podría asegurar y no solamente porque ahora se encontraba con sentimientos hacia él, pero mil veces era peor Tomasso que Dante. Tan solo le dan una vez al día comida, nadie se acerca a ella tan solo aquel despiadado hombre; solo espera que pronto acabe este martirio para ella, el pavor es bastante y más después de que ella ha visto a través de los huecos que hay en la pared a los hombres de Tomasso traer unas canecas junto con una herramienta para cortar madera. Era bastante obvio que lo que existía de ella iba a ir dentro de aquellas

