Rose Estaba en la entrada de la escuela, esperando a que el llegará. Veo que un auto n***o polarizado estaciona en la puerta, y lo veo bajar. - Pat... - digo con algo de tristeza al tenerlo enfrente mío. - No me hables como si fuera un perrito abandono. - dice algo molesto y sigue caminando. Camino detrás de él. - Tu y yo aún tenemos una charla pendiente - digo. - No tenemos nada de qué hablar. - dice aún caminado, y sin mirarme. - ¿Lo que pasó el fin de semana te parece nada? - digo algo enojada. - Ya demasiado tuve en mi casa con mis padres regañándome con que daño su reputación, como para ahora también tener que escucharte a ti. Lo tomo del brazo, y se lo apretó con fuerza. El me mira. - No tienes por qué tratarme así, solo me preocupo por ti. - ¿A sí? - pregunta con algo de

