Rose Pasaron algunas semanas. No volví a ver a Robert después de ese último encuentro. Tampoco volví a la empresa. A pesar de que pasaron los días, aún sigo bastante triste, además de desilusionada y decaída. Tengo que admitir que lo extraño. Odio no poder odiarlo, es decir, tengo motivos de sobra para hacerlo, pero sin embargo sueño todas las noches con que me abraza. Soy tan idiota, lo sé. ************ Era lunes en la mañana. Estaba en mi casillero como todas las mañanas al llegar a la escuela. - Hola Rose - dice una voz masculina a mi lado. Miró a un costado y lo veo. Sonrió. - Hola Eric, ¿Cómo estás? - digo. - Bien, hoy se cumple dos semanas desde que empecé la nueva escuela. - ¿Y qué tal va eso? - pregunto. - Estoy adaptándome. - Sobrevivirás - digo divertida. - Estoy

