Rose - Por favor Nikki, di algo. – digo. Mi hermana me observaba sin decir una palabra. - No sé qué quieres que diga... Estoy muy perpleja. Estábamos en su oficina. Había terminado de contarle mi vida en los últimos cinco años. - No puedo creer que te hayas ido porque pensaste que no te aceptaríamos con él bebe. – dice algo molesta. - Lo lamento, estaba muy asustada. - Dejaste esta estúpida nota y después no volviste a dar señales de vida. Mamá cree que estas muerta. - Lo lamento... - digo apenada. - ¡Ya deja de decir que lo lamentas! – dice enojada – Eso no cambia las cosas. Parece que tu pudiste seguir con tu vida, pero nosotras no. Nosotros no, mejor dicho. ¿Jamás pensaste en llamar? ¿En escribir? ¿En hacernos saber de qué estabas bien? No creí que fueras así de egoísta. - Mi i

