Rose Era de mañana. Yo ya estaba decidida a seguir con mi plan. Tocan la puerta de mi habitación. Abro, era Nikki. - Buen día – digo. - Buen día, veo que estas mejor. - Eso intento. - Mama fue a trabajar, y yo tengo que ir a la universidad por una carta de recomendación que me van hacer para una entrevista de trabajo. - Genial, ve tranquila. Estaré bien. - ¿Segura? - Estaré más que bien, confía en mi – la abrazo, ella me sigue el abrazo. - Nos vemos luego, volveré al mediodía – dice y se va. Me asomo a la ventana y la veo irse en su auto. Abro mi ropero y saco el pequeño bolso donde había guardado algo de mi ropa y algunas de mis cosas más preciadas. Bajo y pongo mi mano en el picaporte. Me doy la vuelta y miro por última vez mi casa. Dejo sobre la mesa de entrada un sobre

