Cuatro semanas de estar en terapia y les juro que tan solo de pensar en ir quiero llorar, mi pie está mucho mejor eso es imposible de no reconocer, pero a veces siento que están por triturarme el pie en cada sesión, Brian quien no me ha dejado solo en ninguna de ellas a veces ríe de mí y otras llora al verme casi en un desmayo. Creí que el Doctor Brown me diría que me fuera en la última terapia pues sí, lloré con un niño pequeño con tanto dolor y es aquí donde maldigo la hora en que conocí a Trina , maldigo la hora en que estos dos se conocieron, lo que me han traído son maldiciones. —Un día más hijo, un día menos de terapia. Desde que mamá mira en la forma en que llego casi en un temblor me dice esos refranes para animarme a seguir luchando, estoy más cerca de la meta final que desde c

