—En principio te calmas y te callas, que si no te das cuenta ella está dormida y más bien agradece que le hice un favor ya que se quedó dormida—Quería evitar cualquier espectáculo. —¡Por Dios ¡qué vergüenza contigo Dante, ¡Maximiliano que te pasa ¿porque gritas?! —Mientras le quita a la niña de los brazos para meterla sin despertarla en su auto. —Así que este el imbécil de Dan del que hablaba Elba en la mañana. —Estaba molesto, más que eso ofendido y enfurecido. —Si algún problema y a mí no me vengas a hacer escenas de celos ridículas porque sabes muy bien que No la dejo terminar y la jalo del brazo y la aparto a un lado, pero si antes decirle a “Dante” —¡Me interesa una mierda quien seas!, pero te advierto aléjate de mi familia, respeta mujeres ajenas y búscate una y deja de meterte

