Los rayos del sol alumbraban las calles de Florencia, Grecia estaba resguardada de ellos bajo una sombrilla en una cafetería, un camarero dejo una taza con café recién hecho en frente de ella —Grazie —Murmuró e intento sonreír pero apenas consiguió mover sus labios en una sonrisa torcida Y no era por el café, pues este se veía increíble, era un capuccino con figuras en crema, se veía realmente divino y cuando le dio un pequeño sorbo a la taza humeante supo que sabia mejor que como se veía —Prego —Contesto el camarero en italiano antes de volver al interior de la tienda, Gracia habia escogido el aire fresco de la acera, estaba encanta con las rosas rojas a su lado, y el clima era perfecto para tomarse un café, reconoció con tristeza que si no hubiese conocido a Bastian semanas atrás

