Casi una hora de viaje habia llevado a Grecia de Florencia a Toscana, el viaje la habia dejado con la boca abierta casi tanto como el hermoso camino de arboles alrededor por el que pasaban en ese momento, luego se detuvieron frente a un arco de ladrillos rojos y un portón n***o donde un hombre con uniforme apareció y cruzó algunas palabras en italiano con el chofer y que ella no entendió —Nos están esperando —Murmuró Bastian tomando su mano “A ti” quiso decir Grecia pero solo sonrió sintiendo un nudo de nervios en el estómago, horas antes habían llamado a su habitación y el botones le había entregado una caja con un ramo de rosas rojas y una tarjeta a nombre de Bastian, se habia quedado sin palabras al ver el hermoso vestido n***o de alta costura con escote de corazón sujetado por fina

