Simón está más insoportable de lo habitual porque se convirtió en la burla de todos los oficiales y no ha logrado obtener ninguna pista del Cóndor. En este momento, estoy escribiendo una carta que me pidió para su superior en la cual le informa sobre sus avances los cuales no son muchos. —Ya terminé ¿me puedo ir?— Pregunté Él ríe —Obviamente no te irás —Tengo una vida afuera de estas cuatro paredes también estudió y tengo un novio —Esa relación se acabará a tu padre no le agrada. —Yo no obedezco a mi padre, Simón, no me importa lo que él diga no lo dejaré a Miguel Ángel —No me retes, no olvidó que interviniste en la captura del Cóndor. Podría arrestarte por obstruir... —¡Entonces porque no lo haces! —No me retes Regina no sabes de lo que soy capaz para atrapar al Cóndor —él se

