Visitando a Luisa

1491 Palabras
*** No tarde más de quince minutos en llegar a la mansión Alcaraz la cual supera al menos al doble a mí casa. No es ningún secreto que mi padrino posee una fortuna más abundante que mi padre. Al llegar al lugar me encontré con la señora Brenda, la madre de Cristóbal, él físicamente se parece mucho a ella. —¿Como está señora? —Extendí mi mano hacía ella pero me ignoro —¡Que quieres bastarda!, Cristóbal no se encuentra. — Me lanza una mirada asesina y me percató de que le falta muy poco para correrme de la propiedad —¡Que insultó tan original! vine a ver a Luisa —Está en su cuarto ¿ya sabes en donde está verdad? y Regina cada objeto de mi casa está contado. Rodee los ojos—Yo no soy ninguna ladrona —No, solo eres la hija de una cualquiera. Conozco a las mujeres como tú y no permitiré que enrredes a mis hijos. —A Miguel Ángel soy alérgica y Cristóbal es solo mi amigo —No nací ayer, vi tus miradas Regina. Es evidente que heredaste la moral distraída de tu tía. —No dejaré que hable así de Karen — Le advertí —Hablo Rosa linda Rosa linda era hermana de papá, pero ella murió hace años, yo no la conocí; sin embargo, físicamente es a quien más me parezco en la familia. Subí a la habitación de Luisa y cuando toqué la puerta ella grito que me largue, pero la ignore y entre de todas formas. Cuando algo me importa no suelo aceptar un no como respuesta. La habitación está oscura de lo usual y su rostro se ve ojeroso. Luisa siempre fue una niña rosa y alegre, poseía vestidos y faldas, le encantaba divertirse, pero ha cambiado. Es menor que yo, pero era mucho más impulsiva y extrovertida. Su cabello es oscuro y sus ojos verdes oscuros, se parece mucho a Cris. De los hijos de mí padrino solo Mike se parece a él, los menores son idénticos a su madre. —Así que regresaste, te presento al desecho de lo que fui. —No digas eso Me acerqué a ella y le di un gran abrazo seguido de un beso en la mejilla. Ella no me correspondió ni se nego. Desde que entré en la habitación observe que su cabello está despeinado, sus ojos se ven ojerosos y debido a su aroma es evidente que no se ha duchado en varios días. —Te he extrañado mucho —Me seguirás extrañando porque la Luisa que conociste murió —Estás viva Luisa, sabes cuantas personas.... —Eres afortunada sabes a cuantas personas les ocurren cosas horribles y siguen adelante bla bla bla no me recuerdes a mi padre, Regina. Ese infeliz me arruinó la vida, pero al menos ya pago. Luisa, Cris y Miguel Ángel estaban conduciendo en la carretera rumbo hacia la casa. Ellos siempre han sido muy sobreprotectores con ella, lo que me contó Cris es que un conductor de camión que más tarde descubrieron que estaba huyendo de la policía por tráfico de drogas se atravesó en su camino. Miguel Ángel intento esquivarlo, pero no lo logró y cayeron al barranco. Ellos salieron ilesos pero a Luisa debieron amputarle una pierna, Cris me llamo llorando esa noche. Durante varias noches intente consolarlo incluso quise regresar y tuve una gran pelea con papá por eso, pero no lo permitió. —creí que seguía prófugo —No, lo encontraron muerto. Creen que fue una banda rival, espero que se pudra en el infierno. —Intenta no pensar en eso — Le aconseje —¿y en que pienso? en lo afortunada que soy por estar mutilada, en el maravilloso Dios en el cual tanto crees y permitió que me ocurriera esto — Espeta molesta Le volví a dar un abrazo, no pude evitar compartir sus lágrimas. —Si quieres atacarme hazlo, pero no te dejaré sola —Te odio porque sé que es verdad —Tú nunca me rechazaste como lo han hecho todos y yo no lo haré Comencé a contarle sobre mis aburridos cinco años en un internado y las travesuras de algunas compañeras. Aproveche su distracción para abrir las ventanas. —Escuchamos música — Le propuse —¿Acaso quieres bailar? —Me pregunta con sarcasmo —Perdón —No te disculpes no quiero que seas como Cris quien cuida cada cosa que dice o como Miguel Ángel que no logra mirarme a los ojos. —¿Que puedo hacer para que te sientas mejor o al menos para que te olvides de todo por un rato? —Baila —Responde sin más Reí —No —Lo haces genial recuerdo cuando molestábamos a Renata y sus amigas colándonos en sus fiestas. Cuando eras divertida. —Yo soy divertida —Pruébalo —Me reta Luisa reprodujo música, me quite los zapatos y comencé a bailar para ella haciendo unos movimientos básicos y dejándome guiar por la música. Cuando puso perreo entre risas comencé a mover mis caderas de forma sensual e imitando los movimientos que recuerdo. En segundos sentí unos brazos en mis caderas bailando conmigo. Cuando voltee me percate que es Miguel Ángel obviamente lo empuje de inmediato. —No ha terminado la canción —ríe Luisa —Baila con mí hermano. —Que baile él así te entretiene —ya me parecía que lo que tienes de monja lo tienes de aburrida, Regina ¿y como sigues Luisa? —Viva, que raro que estés acá. —Ya me tengo que ir —Le digo —¿Te espante Regina?— Me pregunta él burlón —No es eso, es que acordé con mi tía ayudarla con unos asuntos. Pronto regresare lo prometo. —Eso espero y en verdad bailas horrible — Ríe ella Al menos logré que ría, simplemente baje las escaleras hacía la sala y le marque al chofer quien no debe estar lejos pero no me contesta. —Monja — Pronuncia él llamando mi atención Rodee los ojos —Monja, Bastarda, gorda, tabla no se cual prefiero de tus insultos. Él simplemente ríe —No sabía que eras tan rencorosa. Eran cosas de niños a alguien tenía que molestar. —Claro, es una excelente disculpa —Yo nunca me disculpo, cuando me disculpe contigo será en mi lecho de muerte y si de causalidad estás allí. —Estaré porque seré yo quien te mate y créeme que será muy pronto . —¡Que miedo monja! ¿Acaso no es un pecado matar? Reí —si, pero en tu caso le haría un bien a la humanidad. Quiero que te alejes de Renata. —Cariño ¿Estás celosa?. Quizás volviendo a nacer te mire —No es eso egocéntrico, simplemente no quiero a un tipo como tú de cuñado. Mi hermana se merece a alguien mejor, es más ni a mi peor enemiga le aconsejaría que ande contigo. —Hacemos una cosa monja me alejo de Renata si me das algo a cambio — Me propone coqueto —¿Qué? —No pongas esa cara no será tu virginidad, simplemente quiero que te alejes de Cristóbal. —Debes estar bromeando —Claro que no tampoco te quiero de cuñada —yo no... Él ríe —yo no... Es obvio que estás enamorada de Cristóbal el único que no se da cuenta es él, pero mí hermanito no tiene tan mal gusto. —No le digas nada — Le pedí —¿acaso me estás pidiendo un favor monjita? — Ríe sisañoso —Puedes no ser tan hijo de... —No sabes decir ni una grosería que tiernita y no, no puedo dejar de serlo es uno de mis dones. —Se arruinaría nuestra amistad si le dices Él ríe —¿y crees que me importa?, no me has dicho miles de veces que soy un egoísta. —Pero puedo equivocarme, tal vez muy en el fondo eres buena persona ¿Además a ti en que te afecta que yo esté enamorada de Cristóbal?. Yo puedo decir que tú solo juegas con las mujeres y estoy segura que harás lo mismo con Rena, pero sabes que yo solo quiero a tu hermano y nunca le haría daño. —Eres tan cursi, simplemente no sé me antoja que andes con Cristóbal. Tú no eres para el... —¿Por que soy la bastarda? —No lo dije —Pero lo piensas, eres igual a tu madrastra. No te pediré nada si quieres decírselo hazlo de todas formas lo haré yo misma. —No te atreverás —Afirma —Sí lo haré —Tú nunca estarás con Cristóbal eso corre por mi cuenta — Me advierte antes de marcharse Tengo otro enemigo más Cristóbal ni siquiera sabe que lo amo y su madre y su hermano ya se oponen pero si él me corresponde no me importara nada.
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