Cuando llegamos a la fiesta tomados de la mano, todas las miradas se centraron en nosotros, diría que la mayoría no están contentos, mi familia y Renata entre ellos, pero no me importa su opinión. Comenzamos a saludar a los invitados más importantes si yo estuviera sola solamente solidaria a algunos, pero Miguel Ángel conoce a todos. Debido a que no tengo ganas de mirar las caras de limón de mi abuela y mi padre, me acerqué a mi padrino y lo salude con un beso luego a mi tía quien lo acompaña. —Sí que lo tenían muy escondido por mi parte los felicito. —Gracias, tía, ya puedo decirte así. Ella ríe —Claro —Tú y yo debemos hablar luego Miguel Ángel —Siempre me has dicho que debo tener una relación formal y quien mejor que Regina tú la adoras y debes admitir que tus nietos saldrían m

