Narrador omnisciente Lucio nota la furia en su mirada la cual lo aterra debido a la reputación sádica de este sujeto, él solo tenía un trabajo y ha fallado terriblemente. —¡Por favor! —súplica, él no es la clase de hombre que se doblega ante nadie, pero es inteligente y sabe cuando está a punto de perder En este instante está rodeado de hombres armados, dispuestos a matar. Un moreno de ojos oscuros al mando, él lo conoce perfectamente y sabe para quién trabaja. —Por favor—repite su frase con burla —No servirán de nada tus súplicas, solamente tenías un trabajo Santoro y has fallado, tú sabes que el jefe no perdona y que no puedas verlo no significa que no esté al pendiente de tus pasos. —No es mi culpa, yo hice lo mejor que pude El hombre no deja de reír para finalmente ordenarle a

