Capítulo quince

2126 Palabras
Ryalville 6 de noviembre de 2014   Where in the world´s the forgotten? They´re lost inside your memory You´re dragging on, your heart´s been broken As we all go down in history     Mis ojos se dejan inundar por la tranquilidad que la melodía transmitía a través del auricular que traía puesto en el oído derecho, no necesitaba un plan tan elaborado para sentirme bien después de todo. En general, cualquier lugar es bueno si tienes a tu lado la compañía adecuada.   Había sido un día difícil: reprobé uno de los exámenes más importantes de trigonometría y además, debía empezar a escribir un maldito ensayo para ser admitida en alguna universidad, pese a que no tenía claro lo que haría el resto de mi vida. Y no era todo, en el amor me iba fatal, ese día tuve una de las peleas más grandes con Luke por una tontería, pero no estaba sola, aquí, Matt y yo yacíamos sobre el frío grass mientras escuchábamos música. Y en ese momento, a pesar de que todo estaba de cabeza, tuve la sensación de que todo podría mejorar.   Era la vibra que fluía a través de Matt, era capaz de calmarte incluso en tus peores días, de brindarte la seguridad de que era un mal día, pero que pronto pasaría y nuevamente podrías sonreír.     - ¿Quieres que le cambie? - preguntó Matt refiriéndose a la canción, debió pensar que no me gustaba por mi cara, pero negué.   - Me gusta - respondí - ¿quién canta esto?   - No acabas de preguntar eso - dijo fingiendo estar ofendido - dime que es una broma Stone.   - Deja de burlarte y dímelo - pedí sin dejar de reír por lo indignado que se veía.   - Obviamente es Green Day, por Dios, la voz de Billie Joe Armstrong es única ¿cómo puedes preguntar quién canta? - indica, no resulta descabellado darse cuenta de que estamos hablando de su banda favorita. Sus canciones me gustaban, pese a que no era una gran admiradora, apenas conocía unas tres canciones de toda su amplia discografía.   - Oh, ya sabes, Green Day es rock... Fuerte - digo poniendo una mala voz de hombre y fingiendo que tengo músculos en los brazos - y esta canción es... Suave.   - Te perdonaré solo porque eres mi amiga, aunque esta noche pensaré seriamente en si nuestra amistad tiene futuro, es muy grave que no reconozcas la voz de un ángel cuando la oyes.   - Eres un tonto… - golpee su hombro antes de volver a echarnos para admirar el paisaje.   - ¿Qué crees que pase cuando nos vayamos? - preguntó con la mirada fija en el cielo.   - La verdad no lo sé, aún ni siquiera decido una carrera, pero supongo que será el momento definitivo en el que nuestra vida cambiará y seremos una clase extraña de adultos independientes.   - No, me refería a cuando estemos muertos - dijo sin dejar de mirar el movimiento irregular de las nubes. Fue un día jodidamente frío y turbio, el cielo apenas tenía color, algunas veces creo que era un presagio de todo lo que estaba a punto de ocurrir.   - No me gusta hablar de la muerte, Matthy - respondí con incomodidad, sé que la muerte estará con nosotros siempre, lo tengo en claro desde que mi padre murió, sin embargo, no es mi tema de conversación preferido.   - Lo sé, pero Rachel, la muerte es parte de la vida también, y no puedes huir de eso. Es el orden de la naturaleza, y debemos aceptarlo.   - ¿Por qué me preguntas eso? - cuestioné con miedo de escuchar su respuesta, usualmente, cuando una persona empieza a hablar sobre su propia muerte no es de buen augurio.   - Descuida, no moriré, solo que esta canción me hace pensar en lo que pasará cuando muera... Quizá suene tonto, pero tengo miedo de que me recuerden de una forma distinta a la que fui, o que eventualmente todos crean que fui perfecto, que pongan una dedicatoria espantosa en mi tumba... Que olviden quién fui realmente - susurró, sus manos jugaban con el césped, arrancando pequeños pedazos antes de enroscarlos en sus yemas.   - ¿En serio has pensado en todo eso con una canción de 3 minutos? Mi epitafio sería algo como "igual siempre estuve muerta por dentro, cualquier cosa me pueden contactar por ouija" - comenté para que pudiera animarse y dejar de hablar con tanta seriedad.   - Eres una tonta, aunque no está mal, Rach, tal vez nuestro cuerpo deje de existir, pero siempre estaremos juntos, y si dejo de existir en esta vida antes que tú prometo que te buscaré en la siguiente...   - Matt cállate o empezaré a llorar - me quejé negando con la cabeza.   - Sólo recuerdalo por si un día... Ya no estoy.   - Lo haré, ¿alguna otra petición antes de dejar definitivamente este tema?   - Necesitaré música, así esté muerto. ¿Pondrás música en mi tumba?   - Siempre.     Ryalville, Actualidad. Anochecer   Matthew Baxter   24 de agosto de 1997 - 27 de diciembre de 2014   “Recuérdenme en la música y tras leer un buen libro, es la mejor forma de honrarme, viviendo por mí, mientras no me olviden seguiré siempre vivo”     Comencé a hiperventilar a medida que los latidos de mi corazón aumentaban…   Pero si yo hablo con él siempre, prometió que nunca me dejaría.   Llegan recuerdos de su voz, su sonrisa, su promesa.   Matt estaba muerto y era hora de asimilarlo.   Perder a alguien que amas es duro, pero algunas veces subestiman la impresión e impotencia que sientes al ver la tumba de la que alguna vez fue una persona, y no cualquier persona, sino aquel ser humano que quisiste con toda el alma.   Y ahora, aquí, estando frente a la tumba de mi alma gemela fue mi fin. No tuve consciencia del momento preciso en el que mis piernas dejaron de reaccionar y caí aferrándome al suelo. No dejé que Luke me ayudara, así que se limitó a quedarse a mi lado consolándome.   - Tenías razón, Matthy, siempre tuviste razón.   Una persona muere cuando ha sido olvidada, bajo ese pensamiento Matt nunca morirá, pero lo necesito conmigo. Él no puede haberse ido. Simplemente me niego a aceptarlo. Verdaderamente perdí lo único bueno que he tenido en mi vida.   Era un desastre y no me importaba perder el control en ese momento, estaba deshecha porque la verdad era demasiado dolorosa para ser aceptada, no podía vivir en un mundo sin Matt.   Él siempre estaba conmigo…   Seríamos Matt y Rachel para toda la vida.    - Rach, por favor ponte de pie, puedes hacerte daño - susurró Luke arrodillándose a mi altura - y a Matt no le gustaría verte así.   - No te atrevas a hablar sobre él - grito estallando en llanto, nunca fui de aquellas chicas que lloran, pero mi alma estaba rota, procesar la muerte de mi mejor amigo resultaba una idea mucho más dolorosa de lo que esperaba - no tienes idea de cómo me siento.   - En eso tienes razón, Matt no era mi persona favorita del mundo, pero sé lo que es perder a quien más amas, y ver su fantasma en todas partes, duele, duele mucho, sin embargo tienes que aceptarlo, Rachel, Matt murió - dijo de una forma extrañamente reconfortante.   - Pero yo...  He hablado con él, siempre nos enviamos mensajes...   - ¿Sigues pagando esa cuenta telefónica? Rachel, te estás haciendo daño, tienes que dejarlo ir. Sé que duele, pero no te hace bien.   -No puedo, no me pidas algo que no podré hacer.   - Claro que puedes, y Matt no se enojará, ni se sentirá solo. No lo conocí tan bien como tú, pero siempre se preocupaba por ti, estoy seguro que ahora mismo debe decir algo como "no seas inútil, Luke, ayuda a mi alma gemela" - dice imitando su voz - tienes que dejarlo ir.   Dejar ir a alguien no es tan sencillo como suena, en especial cuando se trata de una persona importante en tu vida, mi parte racional sabía que Luke tenía razón, y era hora de aceptar que Matt no se encuentra entre nosotros, pero mi corazón, mi corazón siente un vacío que nunca antes había tenido. Me estremezco al sentir que me cubre con su chaqueta, y toma un mechón de mi cabello para acomodarla detrás de mi oreja.   - Está corriendo mucho viento, Rach, puedes enfermarte - insiste Luke- te llevaré a casa, han sido muchas emociones para apenas unos minutos. Y todavía tenemos que sobrevivir un fin de semana en este lugar.   - Espera, antes de irnos debo hacer algo más - digo buscando mi teléfono - no tomará más de unos minutos, y es importante. No sé cuánto tiempo llevas sin escuchar tus canciones favoritas Matt, pero aquí estoy. Y cumpliré lo que querías. Disculpa que haya tardado tanto…   The Forgotten de Green Day adquirió otro significado ahora, frente a la tumba de la que fue la persona más importante de mi vida, Matt Baxter fue una maravillosa persona que se fue muy pronto de este mundo, aquí, mirando el lugar donde yace su cuerpo, hice una promesa, mientras que yo viva Matthy jamás será olvidado, me encargaré de que todos lo recuerden tal cual fue, y lo encontraré en la música, hasta que el destino nos vuelva a juntar.   Cuanto tiempo he sido injusta quejándome de la vida que me tocó vivir, olvidando que una mente tan brillante como la de Matt ni siquiera tuvo tiempo de vivir realmente, siempre se preparó para su futuro, se imaginaba en la universidad, tenía las metas claras y sabía exactamente lo que debía hacer para ello, y sin embargo esta aquí, tres metros bajo tierra y yo, el desastre humano sigo respirando oxígeno.   No fue entonces hasta aquel momento que tomé responsabilidad de mis decisiones de mierda, si estaba jodida era porque toda acción tiene consecuencias, y las mías no fueron precisamente buenas durante los últimos años, no pensé adecuadamente, me dejé llevar por estupideces, actué por impulsividad, por aquellas ansias de sentirme viva y anestesiar la tristeza con la que cargaba.   Olvidé lo mucho que me estaba esforzando por mejorar, mientras me adentraba en la gran cuidad aquellos recuerdos del que alguna vez fue mi hogar se fueron borrando, desvaneciéndose en mi mente, y con ellos, todo rastro de la chica que alguna vez fui… La chica que tanto anhelaba ser, y en la que realmente me convertí.   No puedo cambiar el pasado, pero quizá mi breve estancia en Ryalville pueda ayudarme a poner mi vida en perspectiva, además, debo estar pendiente a lo que Pandora quiera, su largo silencio no me tranquiliza en nada, si fue capaz de actuar como Luke y tuvo acceso al escrito, es porque no solo me conoce a mí, sino también sabe quién es él.   Ya tendré tiempo para pensar en ello, ahora Matt es quien importa, es su momento, no el mío, no el de Pandora.   Seco mis lágrimas y Luke me ayuda a ponerme de pie, mi atuendo está hecho un asco, en general toda yo luzco fatal, pero es lo menos importante en estos momentos, tras algunos minutos siendo dirigida por él me doy cuenta que no estamos yendo a mi casa.   - Espero que lo que traigas puesto sea imitación, sería una pena que hayas arruinado ropa tan cara - dice con burla.   - Ni siquiera ahora puedes dejar de comportarte como un idiota - mascullé - Por aquí no es mi casa, este no es el camino.   - Te llevaré a la cabaña de mi casa, no es ninguna insinuación s****l, no te emociones, sólo que no puedes regresar así a casa - dice como si pudiera leer mi mente.   - Vale - susurré sin ánimos de pelear - tiene sentido, supongo.   Luke tenía una casa insoportablemente grande, y como si tuviese suficiente espacio, sus tíos le construyeron una cabaña para que tuviera más independencia - y para echarlo ligeramente de la casa y de la familia - tengo tantos recuerdos aquí, pero ahora mismo lo único que puedo pensar es en darme un baño.   - ¿Puedo ducharme? - le pregunto una vez que llegamos a la famosa cabaña, está impecable, pareciera que alguien vive aquí o le dedica mucho tiempo al cuidado de este lugar.   - ¿Una nueva técnica de seducción? - pregunta alzando sus cejas - Estoy bromeando, Dios, ¿acaso dejaste tu humor en casa? Había olvidado que siempre traes cara de culo. Claro que puedes ducharte, ni de coña dejaré que duermas sucia en la cama, te esperaré afuera. Ponte cómoda.   Idiota. 
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR