NARRADOR OMNISCIENTE La sala de juntas de la empresa Laskaris estaba cargada de tensión, en la cabecera, Melina lucía victoriosa, con una sonrisa que parecía tallada en mármol, frente a ella, Theo mantenía el mentón en alto, y nadie lograba entender el motivo de su imborrable sonrisa Nadia había llegado hacía unos minutos y se había sentado en silencio, observando la escena con ojos calculadores, a su lado, Kira no podía ocultar la incomodidad, jugueteaba con sus dedos sobre la libreta, sin levantar la vista de Theo, como si temiera que en cualquier momento algo terrible ocurriera. -La propuesta está clara- dijo Melina, alzando los documentos -Mihalis confió en mí, y con sus acciones en mis manos, la empresa necesita un nuevo liderazgo, la presidencia de Theo ha sido inconsistente, déb

