NARRADOR OMNISCIENTE El silencio en la habitación era casi insoportable, solo se escuchaban los monitores marcando el ritmo constante del corazón de Theo, y a lo lejos, el leve murmullo de los médicos organizando sus instrumentos, tras estabilizarla. Alexandros no se había movido, estaba de pie, al lado de la cama, observando cada línea de su rostro, cada pestaña temblorosa, esperando que abriera los ojos… pero al mismo tiempo, temiendo el momento en que lo hiciera y aunque su mente estaba enredada en mil pensamientos, una verdad más lo había dejado en shock, el embarazo, su hija estaba embarazada y por la forma en que sus manos se aferraban al vientre incluso inconsciente… no tenía duda de que ella también lo sabía y eso lo quebraba por dentro, no solo porque Theo había vivido todo ese

