Megan Tengo que admitir que no pensaba acostarme con él, en mi mente ni siquiera figuraba la idea de que aquello sucediera, bajo ningún concepto, sin embargo, acá estaba yo, acostada en una cama, toda transpirada, con le cabello desarreglado y mi respiración hecha un desastre. A mi lado Ian se encontraba con los ojos cerrados y los labios entreabiertos, parecía casi como un sueño que volviéramos a esta etapa, sobre todo porque se había sentido tan difícil seguir, se había sentido tan complicado poder encontrar aquellos pedazos rotos de mi cuerpo, se me había hecho imposible levantarme por las mañanas y hacer como que la vida seguía. Por primera vez en mucho tiempo me sentía de vuelta viva, un poco menos rota y más plena, pero había un problema, yo no podía perdonar tan fácil lo que me h

