Ian La vida tiene una forma muy graciosa de jugar con uno, después de aquel día en que mi abuela nos escuchó me quedé prácticamente de forma permanente en casa de Megan, con ellas. Mateo había presentado la denuncia y todo estaba en marcha, las cosas iban a empezar a tornarse un poco más complicadas ahora que el pedido de captura se encontraba por todos los medios de comunicación, porque sí, lo que tratamos que se quedará en privado pasó a ser de dominio público, los titulares hablaban de la esposa maquiavélica del señor Pennington, mi padre. Chiara había hablado con su madre días después de que le comenté a ellas qué pasaría, Susan puso el grito en el cielo y se lo quiso comer vivo a su marido, tuvimos que hacer de todo para que no lo hiciera, sobre todas las cosas mostrarle que mi abu

