Cuando estuvimos solos los tres , les enseñe toda la cabaña , Amanda al abrir la puerta de la habitación que sería suya durante esos días , chilló de emoción al encontrarla repleta de juguetes, antes pertenecía a Alma y todavía tenía la decoración de cuando era una niña pequeña , por suerte Amanda le encantó. Cenamos los tres tranquilos mientras hablamos de temas triviales, al día siguiente iríamos al pueblo a pasear . Amanda se encontraba tan cansada que se durmió en el sofá mientras veíamos una película de dibujos animados. - Amanda se ha dormido estamos tu y yo solos cuéntame lo que quieras , no te preocupes aqui estare escuchando, no me ire a ningun lado cariño. - Tengo miedo que te vayas de mi vida - Escúchame bien Lía nunca me iré , así que cuéntame lo que te atormenta. -

