CAPÍTULO 4 D ouglas llegó a su casa pensativo. Aparentemente no había ningún indicio de crimen pasional que pudiera relacionar con el secuestro. El dinero parecía ser el único objetivo de ese crimen. Manejaría el caso en consecuencia, y no crearía demasiadas posibilidades que pudieran desviar su atención hacia caminos insatisfactorios que finalmente no condujeran a nada. Aprovecharía que no llamarían hasta la noche, o el día siguiente, y organizaría sus cosas. Debía quedarse en casa del Sr. Pablo esa noche y todo el tiempo que fuera necesario hasta que se resolviera la situación. El hombre no estaba en condiciones de hablar por sí mismo con los secuestradores y, dado que habían decidido no incluir a la policía, a menos que el caso se complicara mucho y fuera muy extenso, serían solo él

