–Pero... me encontró. Yo pensé... que no... volvería... a verlo nunca... más. El Marqués permaneció callado. Proyectaba poder castigar a Charlotte por sus malvados planes de deshacerse de Serla. Sabía muy bien, aun cuando no se lo comentara a la muchacha, lo que podría haberle sucedido. Si eran gitanos mercenarios, como lo sospechaba, podrían haberla vendido a algún burdel por unas cuantas libras. Así obtendrían mayor beneficio del que Charlotte les proporcionara. Serla habría sido drogada y mantenida cautiva hasta que ya no pudiera pensar ni comprender lo que le estaba sucediendo. O, tal vez, como ella imaginara, podrían haberla arrojado a un río. Jamás la habrían encontrado. Aquello se trataba de un intento de homicidio, pero no podría probarlo. Ni deseaba hacerlo, ya que los involucra

