—Si — respondí mostrándome emocionada, él abrió la puerta e ingresamos. El lugar era precioso, me enamoré a primera vista y sonreí satisfecha, por un momento pensé que sería un lugar con aires fúnebres. —Definitivamente te quitare la casa cuando nos divorciemos — dije repentinamente en son de broma, Jasper se ríe ladeando la cabeza. — Interesante, eso me gusta, que te parece si adoptamos un perro y cuando nos divorciemos, nos peleamos por su custodia — habla con tono burlón y yo me reí ante tal comentario, digamos que el almuerzo nos había caído bien para empatizar y conocernos mejor. —Me fascina la idea de pelear en una corte — respondo con el mismo tono burlón. —Tus ánimos me emocionan — Jasper alegó a decir con ironía y una sonrisa de compañía, yo no pude contenerme más y exploté en

