—Está fue la gota que colmo al vaso — negué indignada y Jasper suspiró fuertemente. —Bueno solo nos queda acomodarnos. —Yo pido la cama — dije entrando en la habitación, Jasper rodó los ojos y yo lo miré victoriosa. —Esta bien pero antes tenemos que sacarle provecho a esta escena romántica — puso cara de pensativo y entró en la habitación. —¿Provecho? ¿De que estás hablando? — pregunté confundida pensando lo peor. —Solo déjate llevar — dijo con un tono tranquilo acercándose a mí más de lo normal, me asusté y le di una cacheteada fuertemente. —Esto no es parte del trato — exclamé molesta, él llevo su mano a su mejilla y empezó a frotarse con dolor. —¿De que me hablas? — exclamó haciéndose el desentendido. —No te hagas el tonto conmigo — lo miré molesta. —Estas malinterpretando tod

