23

1313 Palabras

Decido que es una buena oportunidad para preparar un buen desayuno. Me pongo una bata de seda y camino por el pasillo. Tengo mucha energía, no me siento débil, aunque me parece extraño. Ya estaban hablando de que posiblemente estaba embarazada. Ojalá, ojalá ese sueño se hiciera realidad, pero no lo estaba y lo sabía perfectamente. Comencé a preparar el desayuno típico de nuestra cultura y cuando coloqué todo en una bandeja junto con una taza de café, que se había arraigado en América para los dos, camino por el pasillo con la bandeja. Pero de pronto, frente a mis ojos, aparece Amelia. Tiene puesto un vestido muy revelador. Sé que así se visten en América, pero me molesta que lo haga aquí en mi casa. “Tápate un poco más, por favor. Respeta, porque es mi casa", comento, sintiendo frustraci

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR