—vamos Thommie, tienes que levantarte —déjame dormir —amor por favor, tienes que comer algo y mi nana quiere verte —oh... ¿Por qué no lo dijiste antes?... Me duele todo —lo siento bebé, prometo que después de esto no haremos nada, veremos películas toda la tarde —¿veremos Iron Man? —el capitán —mejor vemos animé —lo supe desde el primer momento que te vi, que tú serías para mi —eres un cursi, pero vamos Con un poco de su ayuda me levante y cambie de ropa, tuve que ponerme ropa de él porque no tengo nada mío aquí. Todo por ceder ante él anoche, pero no pude evitarlo, sus caricias llenas de cariño, sus besos, sus manos recorriendo mi cuerpo con sumo cuidado, no pude negarme cuando pidió volver hacerme suyo. —¿seguro puedes? Puedo llevarte en mi espalda —suena tentadora la oferta

