—¿estás molesto? —no Ni siquiera me mirá, desde que llegamos a estado ignorandome —Michael —no —Mike~ —n-no —Mikie~ —¿porque eres así?—me observó directo a los ojos —¿así como? —tan... Lindo —oh... Es natural en mi, es parte de mi encanto —si claro...—sonrió —estás molesto —no, ¿porque piensas eso? —no lo pienso, lo se, se te nota, ¿es por lo de Félix? —no tiene nada que ver —vamos Mike, dime —no es nada... Dejá de insistir con lo mismo —no hasta que me digas que tienes —nada —Michael —Thomas —¡por favor! —¡si es por Félix! ¡¿feliz?! Oh... —pero... ¿Por qué? —no lo se... Es que... ¡ah! —¿estás celoso? —y-yo... N-no lo se... ¡Carajo! —Mike por favor, dime que tienes quiero ayudar... —e-el día del accidente—comenzó hablar—ese día ¿sabes porque me fui?—negué—te

