BASTIAN Tan pronto las palabras salieron de mi boca supe que lo había jodido todo, su conducta cambia por completo en un abrir y cerrar de ojos, ella se cubre con la manta como si de repente le avergonzara su desnudez, o peor, como si no me creyera digno de verla, y yo siento una punzada atravesar mi pecho cuando intento acercarme a ella, pero ella se mueve casi por reflejo. “Ellie…” le digo y su expresión es tan molesta que me deja petrificado, ella no necesita decir nada para hacerme saber que no le gusta ni un poco que la llame por su apodo. “Lo siento, no quería que sonara así, pero es la verdad, tenemos que ser sensatos y pensar muy bien en las consecuencias que podría tener esto para nosotros, sabes que no somos personas normales, no sólo por nuestro linaje, sino por la h

