ELEONOR Le prometí a Admes guardar el secreto. No iba a decirle a mi padre que conocía sus raíces, ni mucho menos le hablaría sobre lo que sucedió aquella tarde en mi habitación. Aunque verdaderamente ahora me costaba mucho trabajo poder verlo a los ojos y no explotar frente a él. Aún me costaba asimilar todo el misterio en el que he vivido desde mi nacimiento; mi padre, una criatura sobrenatural que renunció a su deidad para estar con mi madre, una anomalía más, que posiblemente también estaba cautiva. Me encontraba caminando a través de la arena junto a Milú, platicando sobre la tarea de la fotografía que estábamos próximos a entregar. Ella lucía radiante, con un sexy traje de baño azul de dos piezas, el cual le hacía lucir sus espectaculares curvas, dignas de que cualquier muchacho s

