A MI REGRESO MAGDA Me despierto gloriasamente desnuda y adolorida en los lugares necesarios. Para que mentir, en la madrugada busque lo que necesitaba y ansiaba de Marco, su tacto, su olor varonil, su todo. En fin Marco no se hizo de rogar ni por un segundo y pasamos una fantástica noche en esa enorme cama. Me estoy desperezando cuando aparece un recién duchado Marco, con uno de sus trajes carisimos a la medida color plomo, corbata verde, su cabello todavía se ve húmedo y carga con él una bandeja de desayuno. —Podría acostumbrarme a estos tratos mañaneros. —Espero que lo hagas. Terminamos de desayunar cuando suena mi teléfono, lo miro y en la pantalla sale la foto de Hamza así que contesto. —Buenos días, por aquí. —Buenas noches acá. —¿Sucede algo? —normalmente Hamza es más… eloc

