MARCO —¿Qué te dije referente a acercarte a mi prometido, Barbara Bustamante?— pregunta Magdalena con una sonrisa inocente llegando a nuestro lado, quitando con la cadera a la mujer para ponerse ella. Todo sus movimientos gritan elegancia, dulzura, nadie pensaría que esta amenazando a alguien. —Cariño, son amenazas vacías, ¿qué puedes hacerme, rodeados de tantas personas importantes en tu noche de compromiso? —No me pongas a prueba— responde Magda sin que su sonrisa cortés se tambalee. —Bárbara, largate— escupo con rabia a penas contenida. La mujer se da media vuelta enojada mientras la vemos perderse entre los invitados Magdalena planta sus labios en mi cuello y me estremezco. —Ven— le digo. Nos apartamos de la multitud mientras la arrastró a uno de los tres baños del piso de aba

