CELOS GINA Estamos sentados en el jet privado de regreso a Las Vegas, y eso está bien para mí, no me gusta estar lejos de mis hermanos y hermanas, somos una familia numerosa como cualquier familia italiana y no porque padre fuera amoroso con sus hijos, en su línea de trabajo padre necesitaba mucha descendencia. Un heredero, el primogénito dueño de todo su imperio criminal y necesitaba hijas para casarlas y afianzar lazos con otras familias italianas criminales. —Cariño ¿cómo estas? — le pregunto a Elijah tratando de entablar una conversación decente. —Bien Gina, me lo preguntaste hace dos minutos. Me quedo callada y pensativa el resto del viaje. —Necesito que la droga llegue para ayer— dice Elijah al teléfono. Trato de escuchar que dicen del otro lado, pero, es imposible porque esta

