Salgo de mi departamento, paso a buscar a Cloé y bajamos juntas, mi día se arruina cuando encontramos abajo del edificio a Ángel recostado de su auto como si nada, no puedo evitar que mi sangre hierva, lo ignoro y voy directo hasta mi Vespa. — Cloé, ¿te vas conmigo o con él? — pregunto fría. — Vamos — sonríe y sube a mi motocicleta un poco incómoda pero intentando no demostrarlo. Arrancamos hasta el café y el idiota de Ángel nos viene escoltando, jamás imaginé que me arrepentiría de andar caliente, ¡aprende!. Llegamos y cada una se va a lo suyo, el día pasa sin novedades hasta que aparece el pesado de Sebastián, lo ignoro y continúo con mi trabajo, al salir, Cloé y yo vamos por mi motocicleta pero no la encontramos, busco un poco ansiosa porque nunca me había pasado algo como esto. Vo

