Por fin llego a casa, voy a tomar una ducha y escucho mi teléfono sonar, reviso la pantalla y es un número desconocido. — Hola — respondo seria. — Señorita Julia o Noah, como guste que le llame, soy el investigador, quería saber si revisó el material que le envié.— Ok, no esperaba que se pusiera en contacto conmigo así. — Hola, perdón, no tenía su número agendado, sí, ya recibí la información, si desea puede enviarme a través de un correo electrónico sus honoraros.— — Quería concretar una cita con usted, señorita, hay una información que es necesario que tenga personalmente, no es seguro de otra manera.— Qué extraño, mi madre me dijo que con él todo se manejaba a través de correo electrónico. — Está bien, envíe fecha, lugar y dirección a mi correo y le confirmaré.— — Perfecto, much

