Ha pasado una semana desde la última vez que vi a Jason y, una más desde que Eli me echó de su vida. Y literalmente, desde entonces —desde que Eli decidió que no quería volver a saber nada de mí— mi vida ha sido un completo caos. Para empezar, la noche que Jason se fue no pude dormir; por miedo a que entrara a la casa de nuevo y pudiera hacerle algo a mi hermana y a mi madre. Así que ese, y los días siguientes, podrían decirse que me la pasé de guardia. Cuidando mi casa y a las personas que amo. Y lo jodido del asunto es que hay otra persona a la que quiero cuidar, pero simplemente no se deja. No, por lo que pasó. Y en parte la entiendo. Estas dos semanas que han pasado —y que han sido verdaderamente tortuosas para mí— he estado pensando todo lo que pasó con Eli; y, en cierta for

